COMUNICARSE clara y eficazmente, privilegio exclusivo de los humanos.
Cuantos conflictos, fracasos, contratiempos, ¿y porque no? hasta sufrimientos pueden evitarse gracias a la buena comunicación. Sin embargo que poca atención, tiempo e importancia dedicamos a mejorar nuestros hábitos relacionados con esta habilidad. Uno de los motivos que impiden tal esfuerzo es que suponemos que nuestra manera de comunicarnos no requiere más y que lo hacemos si no perfectamente, al menos de manera aceptable, ya que así cómo lo hacemos lo hemos hecho toda nuestra vida y nos ha funcionado.
Pero, ¿será verdad que nos ha funcionado? Un breve recuento, hecho con un poco de honestidad hacia nosotros mismos, de nuestros propios fracasos nos hace ver inmediatamente que no hemos sido muy buenos en el arte-habilidad de la comunicación.
Empleos y oportunidades perdidas, relaciones rotas, familias desintegradas, negocios perdidos, tiempo perdido, enemistades gratuitas, imagen propia distorsionada y muchos, muchos más contratiempos originados en la mala o nula comucación. Podemos justicar todo ello diciendo y creyendo que se deben a otras causas, y es posible que así sea, pero no está por demás investigar un poco para ver si se deben a nuestra mala comunicación.
En la primera parte de este trabajo hablamos de los cinco elementos básicos de la comunicación; emisor, receptor, mensaje, código común y medio. Vimos que parte tiene cada uno de ellos. Será bueno ver cómo pueden fallar o actuar efIcientemente cada uno. Conociendo cual son las maneras en que fallan estos elementos podemos evitar una mala comunicación y convertirnos en buenos comunicadores y por supuesto obtener buenos resultados. Si es que queremos mejorar los esultados, si no, lo mejor para tí es que no continúes leyendo esto.
EL EMISOR. El emisor es el primer responsable de que la comunicación se dé en forma eficiente. Debe elegir al receptor indicado, analizar que el mensaje llene las cualidades de precisión, veracidad y oportunidad, también utilizar un lenguaje o código común entre el y el receptor y por último utilizar un medio confiable. Como vemos, la eficacia de la comunicación depende de varios factores por lo tanto se vuelve frágil y vulnerable. Muy susceptible de fallar.
Un ejemplo desglosado de fallas del emisor sería: si le comunico (hablo) algo a una persona que está dormida o distraída, a un hebrio, a un sordo, a alguien que no me pone atención, etc. es lógico que aunque se cumplan los demás requisitos para una buena comuncación, esta no se dará de manera efectiva.
PRECISO: Si el mensaje no es preciso, ejem. cuando digo "unos cuantos" en lugar de precisar cantidades precisas o "mas tarde" en vez de decir la hora, o "la señora" o "señor" o "tu amigo", "el chico o chica" "por ahi" "el este" y muchas imprecisiones que se usan diario en la mala comunicación, no se puede esperar que el receptor DECODIFIQUE esas imprecisiones y las convierta en precisión. y obviamente, los resultados pueden ser desastrosos. y la justificación será; "yo te dije esto y tu entendiste aquello" cuando la verdad es que faltó precisión.
VERAZ: Cuando el mensaje no es veraz, es decir cuando no está apegado a la pura verdad, el resultado no puede ser eficaz y es muy posible que genere falsas expectativas que al final se conviertan en frutraciones tanto del emisor como del receptor. Es importante clarificar las expectativas sean estas de cualquer índole. Es mejor "no me esperes" a decir "quizá vaya" cuando no tengo la menor intención de ir. o al revés, "no me esperes" cuando se que sí voy a asistir. Cuando prometemos algo que de antemano no estamos seguros de cumplir, estamos generando falsas expectativas que al final nos golpearán a nosotros mismos.
OPORTUNO: Cuando el mensaje está fuera de tiempo, especialmente retrasado en tiempo, pierde totalmente su eficacia por inoportuno. no tiene sentido convocar a una reunión que ya pasó, un evento que fue ayer, advertir de una tormenta que ocurrió el mes pasado, o informar al conductor que dé la vuelta a la derecha en la calle que ya pasamos y cosas por el estilo que se dan tanto en nuestra vida de mala comunicación.
CÓDIGO COMÚN: Si trato de informar o pasar una información o transmitir una idea a otra persona y empleo un lenguaje que no entiende, es como dar gritos en el desierto. debo ser cuidadoso al tratar de comunicarme y escoger las palabras mas comunes entre YO emisor y EL receptor de lo contrai es posible que hasta por no parecer tonto o ignorante el receptor simule que entendió y el mensaje se pierda.
MEDIO: Escoger el medio es otra de las responsabilidades del emisor, un joven estaba enamoradísimo de una chica y para mostrarle su originalidad le envió una carta de amor utilizando el medio de una PALOMA MENSAJERA. Claro, la paloma nunca llegó ni el mensaje, la chica se olvidó de su enamorado y colorin colorado. El medio debe ser lo mas confiable y seguro posible. Si utilizo medios Susceptibles de fallas, ejemplo, el teléfono celular en ocasiones tarda mucho en hacer llegar un mensaje, las cartas se desvían, los mensajeros orales (corre ve y dile) en ocasiones distorsionan el mensaje y dicen "una costra por osa". ¿qué hacer si desconfío aunque sea un poco del medio? Pedir realimentación del mensaje, feedback, es decir, si es de persona a persona, utilizar el ¿"si me explico? o si es mensaje enviado, "me contestas por favor". pedir de alguna manera que el receptor "de acuse de recibido".
Lo que no se debe hacer si existe alguna vulnerabilidad del medio, es dar por hecho o por sentado que el mensaje "tiene" que llegar al receptor en tiempo y forma adecuada.
BUENO MIS CAROS SEGUIDORES, ya los "acatarré" con esto del emisor, amenazo con en la próxima tratar de las fallas del receptor, que también son varias.
Y la invitación sigue en pie, UNETE YA A LECTORES EN AVANCE. visita el blog
http://lectoresenavance.blogspot.com tenemos mucho que compartir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario